sábado, 14 de junio de 2008

Raúl Diez Canseco Terry: Un político nefasto



Pedro Salinas (Lima, 1963), escritor y periodista de vasta experiencia y recorrido, tuvo la magnífica idea de publicar un libro de entrevistas a los más representativos líderes de opinión del país al que tituló, con absoluta propiedad e ingenio, “Rajes del oficio”. Tanto éxito tuvo el primer libro que al año siguiente publicó la segunda parte. El formato del libro es simple: una batería de preguntas bien hilvanadas que pasan por la política, el periodismo y la realidad del país que son matizadas con una breve biografía del entrevistado y una parte final, que va acorde con el título, en la que los consultados opinan libremente sobre sus colegas periodistas. Un primer elemento de discusión del libro puede ser si los veinte hombres de prensa elegidos son los más distintivos comunicadores. Me animo a opinar que, en general, están todos los que deben estar y más bien no pasaba nada si se hubiera obviado a más de uno.

Una de las preguntas obligadas que hace Salinas a sus interlocutores es a quién consideran un político nefasto. Las respuestas arrojan resultados bastante interesantes. De los 20 entrevistados en los 2 libros, son 5 los que no mencionan a nadie (Zileri, Bedoya, Salazar, Hildebrandt y Mario Vargas Llosa). De los 15 restantes, 6 señalan a Alberto Fujimori (Vargas, Mariátegui, Rospigliosi, Tafur, Valenzuela y Gorriti), 4 a Ollanta Humala (Mariátegui, Bayly, Ampuero y de Althaus), 2 a Juan Velasco Alvarado (Álvaro Vargas Llosa y Tafur) y 2 a Jorge Mufarech (Palacios y Álvarez Rodrich) En vista que más de uno indicó varios nombres, tuvieron el privilegio de un voto los siguientes personajes: Abimael Guzmán y Javier Diez Canseco (Mariátegui); Rafael Rey (Lauer), Fernando Olivera (Ortiz); Alan García y Fernando Belaúnde (Álvaro Vargas Llosa); Alejandro Toledo (Vivas), Lourdes Flores (Tafur), Carlos Tapia y Eduardo Farah (Lauer); y por supuesto Vladimiro Montesinos (Gorriti).

Las categorías de los políticos nefastos mencionados en los libros de Salinas son: i) ex presidentes: Velasco, Belaúnde, García, Fujimori y Toledo; ii) ex candidatos a la presidencia: Humala, Flores y Olivera; iii) líderes de izquierda: Diez Canseco y Tapia; iv) empresarios: (curiosamente ambos de origen árabe) Farah y Mufarech; v) líder terrorista: Abimael Guzmán y vi) híbrido: no se me ocurre cómo clasificar a Montesinos. Me permito hacer estas precisiones con los datos que arroja el libro por lo que simbolizan para el país tanto los periodistas que opinan como los políticos aludidos. Sospecho que a partir de estos resultados se puede generar una encendida polémica, sobre todo, respecto a los protagonistas que han sido omitidos.

Desde esta humilde tribuna consideramos que hay un personaje de la política nacional que encaja en tres de las categorías mencionadas (ex candidato, empresario e híbrido) y que gracias a su accionar público y privado ha hecho todos los merecimientos del caso para gozar de un espacio privilegiado en el cuadro de los políticos nefastos del Perú. Raúl Diez Canseco Terry (RDC), heredero de dos apellidos que suenan bien social y políticamente, se cuelga de la fama de su tío carnal, el ex presidente Fernando Belaúnde Terry, y se desarrolla políticamente como militante, dirigente, diputado y frustrado candidato a alcalde de Lima y la presidencia de la República por Acción Popular en las que obtuvo votaciones limítrofes con el papelón.

Posteriormente, de cara a las elecciones del 2001, identifica con buen olfato a qué tienda política transfugar y migra con éxito a Perú Posible cuyo candidato, Alejandro Toledo, premia su pobre endose de votos pero suculento aporte económico a la campaña, con la primera Vicepresidencia. Su imagen política hizo un enroque perfecto pasando de la oscuridad y el fracaso al triunfo y el poder. Aun se mantiene intacta en nuestra memoria su particular participación en la campaña de Perú Posible que consistía en hacer las veces de presentador de los mítines en los que anunciaba, a voz en cuello, que Pachacutec (Toledo), iba a realizar la ceremonia de “bendición de la bandera” que no era otra cosa que ese irrisorio acto en que el candidato elevaba y besaba el símbolo patrio en un rito sobreactuado y bastante ridículo por cierto. Durante el gobierno de Toledo es nombrado Ministro de Industria y posteriormente de Comercio Exterior y Turismo. Algunos funcionarios de Palacio de Gobierno de esos tiempos, recuerdan todavía, con estupor, aquel día en que estando en ejercicio de la presidencia en ausencia de Toledo, invitó a la promoción del colegio de su menor hija y les hizo un paseíllo al interior de la casa de gobierno, enfundado con la banda presidencial y posando como un pavo real en las decenas de fotos que se hizo tomar con sus exclusivos invitados.

Sin embargo, sus mayores excesos fueron el impulso y firma, entre gallos y media noche y en ausencia del presidente Toledo, del Acuerdo Multilateral de Cielos Abiertos que beneficiaba abiertamente a las empresas chilenas; y en lo que resultó su waterloo político y moral, la dación del decreto supremo 047-2003-EF, norma hecha a la medida del beneficio del negocio del padre de su novia, 29 años menor que él y a la que había contratado en Prompex (entidad perteneciente a su sector), junto a dos parientes suyos. Todo un escándalo que se agravó cuando salió a la luz de la opinión pública que Luciana de la Fuente, había sido la novia de su propio hijo. Al verse acorralado en semejante sainete, acusó a un diario de iniciar una campaña de “demolición política” en su contra, que pretendía liquidarlo y “asesinarlo moralmente”; y negó con cinismo la relación con Luciana en una entrevista televisiva. A los pocos días, se vio obligado ha renunciar al cargo de Ministro; y, meses después, a la primera vicepresidencia cuando los medios locales publican varias fotografías de la pareja en una playa de Miami en un viaje que había efectuado Diez Canseco para asistir al Foro Empresarial y Cumbre Ministerial del ALCA en esa ciudad. De esa manera, RDC puso fin a una etapa oscura de su carrera política.

Si, digo bien una etapa, porque RDC con ese cinismo y pellejo curtido e impenetrable que se gasta, volvió al país silbando bajito para retomar su carrera política utilizando como medios su actividad empresarial y el soporte académico de la universidad de la que es dueño, las mismas que le permiten publicar libros, crear escuelas de cocina, acceder al mundo social de las empresas y embajadas; ser columnista de la página editorial de El Comercio y aparecer entrevistado en las secciones empresariales y sociales de los más importantes diarios y revistas a las que, al parecer, poco le importan los antecedentes nefastos del personaje y le brindan la tribuna que requiere para lavar su manchada imagen. Por lo pronto ya se luce sin problemas con Luciana. Si les quedan cortos los datos de RDC, visiten su web: http://www.rauldiezcansecoterry.com/ en la que con el lema: “Creo en el Perú”, nos invita a disfrutar su biografía, vida social, empresarial y política, sus condecoraciones, publicaciones, fotos y noticias (esta sección es imperdible). Una más, olvidé mencionar que es Cónsul Honorario de Filipinas en el Perú.

Lo que no comprendemos es como con tamaño prontuario, ninguno de los periodistas entrevistados por Pedro Salinas, le regaló siquiera una mención honrosa en su votación al político más nefasto.

"Extracto de una entrevista de Perú 21 a Carlos Galdós del 6 de mayo del 2007:
P21: A qué político le tienes aprecio y respeto?
CG: A Susana Villarán, por ejemplo. Me parece una mujer consecuente. Diez Canseco también.
P21: A Javier te refieres
CG: Obviamente. Raúl Diez Canseco es una caricatura. Se pasó golpeándose el pecho toda su vida y al final la máscara se cayó. Él dijo que querer o dejar de querer era ahora un pecado.Cierto. El tema no es que quiera o no quiera. Divórciate primero, ¿no? Él tal vez sea el mejor actor peruano de los últimos años. Raúl Diez Canseco es el caradura más grande que ha tenido el Perú porque salir y, con esa cara rota, tener la frialdad de mirar a la cámara, decir 'no' e indignarse todavía, es admirable. Eso ni Ísola".

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Estamos de acuerdo en que Raul Diez Canseco es un pobre diablo como politico y como empresario.

Te falto nombrar a Alex Kouri que es otra basura politica.

Buen blog te felicito

Pedro

Claudia dijo...

Mi querido amigo, me parece que le das demasiada importancia a ese personajillo. Al menos, de los nombrados hay algunos con ciertas neuronas y otros unos tontos útiles. Éste, por quien haces hígado, ni califica en esa clasificación.

Anónimo dijo...

Tu amigo RDC está en franco proceso de resucitación.

Lee el link:

http://www.terra.com.pe/noticias/articulo/html/act1312302.htm

Anónimo dijo...

Ese tipo me da asco y ahora amenaza son ser candidato a la presidencia. Que tal pechuga tiene este pollo gordo y corrupto.

Bien dicho el politico mas nefasto del Perú por caradura, hipócrita e inmoral.

Anónimo dijo...

Creo que para la mayoría de peruanos con valores, RDC es un personajillo de lo mal repugnante. He leido lo que publica en su blog y realmente creo saber porque es así: se han preguntado por qué en su biografia no hace ninguna mencion a sus padres, sabes alguno de ustedes quienes fueron? o es qué de mencionarlos su carrera política podría terminar para siempre?